DISEÑO DEL JARDIN
 
GLOSARIO
Arboles de España
ENFERMEDADES
EL TERRENO
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PLAGAS
FITOSANITARIOS
LAS HOJAS
ENLACES
EL CESPED
VERANO
OTOÑO
INVIERNO
PRIMAVERA
TREPADORAS
FLORES
TERRAZAS
PATIOS
ARBOLES
MALAS HIERBAS
DISEÑO DEL JARDIN
Indice de Plantas de Exterior
FLORACIONES DE LAS PLANTAS
DISEÑO DEL JARDIN

EL PAISAJE

· La gran variedad de paisajes existentes tanto de norte a sur como de este a oeste en nuestro país nos entrega un sinnúmero de elementos para trabajar: verticales u horizontales; altos, medianos o bajos...... la correcta fusión entre ellos, asociados por sus semejanzas o combinados adecuadamente por sus diferencias, será el punto de partida que permitirá enriquecer y lograr la armonía del paisaje.


· Las flores: son -en el jardín- como una alfombra de vivos colores. Bien ubicadas y adecuadamente combinadas pueden lucirse y hacer resaltar un buen diseño.

· Los arbustos: dan la escala al jardín y ayudan a marcar los ritmos de la naturaleza, a decorar, estructurar y amarrar situaciones. Cumplen la función del matorral en el paisaje natural.
Cuando alcanzan una cierta altura, se transforman en telón de fondo o en muros que delimitan espacios, enmarcan, dan intimidad y ayudan a crear "atmósfera".
Ovalados, piramidales, redondos o alargados, son verdaderas esculturas naturales.

· Los árboles: son el techo y la sombra del jardín. Grandes compañeros de los arbustos: un espacio que sólo tiene árboles, dará la impresión de estar descalzo.
De hojas caducas o perennes, si tienen flores o frutos en época invernal, agregarán interés al paisaje desnudo.

· Los caminos: son elementos que encauzan los recorridos y las vistas. Vea: Diseñando los caminos de su jardín


Fragancias

· El brillo o la textura opaca de unas hojas, la forma compacta o dispersa de un arbusto, o el despliegue tenue y vaporoso de un follaje, pueden llegar a entregar diferentes sensaciones: un aire de misterio, una sensación de amplitud o una sutil elegancia.

· Aproveche las distintas texturas y aprenda a trabajar con ellas.

· La floración y fragancia de algunas flores y arbustos, puede traer reminiscencias románticas; la austeridad y sobriedad de un seto bien podado, ser un llamado al orden y a la formalidad.

· Aleje de los caminos las especies con espinas, pero úselas en donde necesite controlar el paso y la seguridad.


Los colores

No intente llenar de colores sin sentido su jardín. Trabaje con ellos como lo haría un buen pintor frente a su cuadro: úselos para insinuar, sugerir o reforzar ideas o paisajes:

· Los amarillos producen efectos luminosos. Combinados con colores vivos dan sensación de alegría. Junto con los rojos rememoran las puestas de sol y los campos de nuestra región central.
· Los rojos y granates despiertan sentimientos pasionales cargados de fuerza.
· Los rosados contra un fondo de atardecer cordillerano lograrán una perfecta armonía de color.
· Los azules o violetas relajan los espacios. Combinados con blancos pueden evocar el mar.
· Grises y verdes, apagados o azulados, avivan la melancolía y el romanticismo.

Ponga los tonos cálidos (rojo, naranja, amarillo) más cerca del observador y los fríos (verdes, azules, morados) más lejos.
Ubique los ejemplares de flores y hojas grandes en los primeros planos, donde se puedan apreciar en detalle, y deje los de hojas y flores pequeñas para los fondos, donde lucirán mejor como una masa de color.
No cambie colores abruptamente, vaya produciendo una graduación suave y sutil.


Diseño del jardín

· Al planificar un jardín, empiece por estudiar cuidadosamente el entorno y conocer las características de los elementos que usará en su diseño. Decida cuáles vistas querrá resaltar y cuáles ocultar; una todo esto a una cierta dosis de audacia y tendrá los elementos necesarios para conseguir los resultados esperados.
· Prepare un plano con medidas reales, observe el recorrido del sol, mire el entorno y descubra como se distribuyen los distintos elementos naturales, tales como cerros, quebradas, piedras, agua, etc. Mírelo como si se tratara de un espacio puro y sáquele partido.
· Recorra la casa y marque en el plano los sectores que se ven desde el interior. Preocúpese de ubicar allí plantas de floración prolongada o de vistoso follaje, que conviertan el lugar en un escenario interesante todo el año.
· Escoja plantas para todas las estaciones, no sólo para primavera o verano.
· Cree puntos focales que atraigan la atención: le permitirán disimular defectos, equilibrar espacios, dar sensación de profundidad o amplitud y destacar ciertos detalles y zonas.

· Al escoger las especies, tenga presente el tamaño de su jardín, el lugar donde las ubicará y el nivel de mantención que tendrán. Hay especies que, si son mal manejadas, pueden llegar a desbordar el jardín, pero bien escogidas, pueden acentuar una fachada y valorizar el paisaje.
· No plante ejemplares aislados, ni escoja uno de cada especie. Forme grupos del mismo tipo, para que –de lejos- se aprecien los distintos planos y tonos de hojas y flores. Forme manchones, que se vayan hilvanando entre sí, alejando los planos de mayor altura.
· Considere la forma y colorido de las flores. Ubique los ejemplares de flores y hojas grandes en los primeros planos, donde se puedan apreciar en detalle, y deje los de hojas y flores pequeñas para los fondos, donde se lucirán mejor como un manchón de color.
· Separe las especies de acuerdo a sus necesidades de riego y de exposición al sol y agrupe las de requerimientos similares.
· Si quiere mimetizar el jardín con el paisaje, incluya una proporción importante de elementos propios del lugar, tales como árboles y arbustos nativos.
· Fíjese en el volumen que tendrán sus plantas una vez adultas, y plántelas a las distancias adecuadas, para no tener que ralear después.
· Instale los arbustos más altos y de hoja persistente en la periferia del jardín y los de follaje caduco y cambiante hacia el interior.
· En las cercanías de piscinas, terrazas o estares ponga plantas que no sufran el constante ataque de pestes ni boten normalmente semillas, hojas, palitos o líquidos pegajosos o aceitosos.

RECOMENDACIONES

Las líneas generales del jardín pueden acentuarse conociendo el lenguaje de las plantas.
No porque su jardín sea pequeño, no puede llegar a ser atractivo; todo está en saber combinar en correcta armonía sus distintos componentes.

PROYECTOS:

Plantar bulbos en su jardín
Sembrar un prado
Construir un sendero de troncos
Construir una terraza de madera
Instalar un riego automático
Realizar trasplantes en el jardín
Multiplicar plantas

SUGERENCIAS

Dibuje sus pisos con piedras
Saque partido a la pendiente de su jardín
Quitar rigidez a un camino de ladrillos
Agregue vida a los pisos del jardín
Bordes para los macizos de su jardín
Diseñe los caminos de su jardín

DISEÑOS DE JARDINES

Japonés (Minimalista)
Mexicano (Versatil)
Silvestre (Explosión de color,con cercos y fronteras naturales )
Frances (Aristócrata)
Inglés (Poético)
Musulman (Paradisiaco)
BULBOS
Al igual que una buena arquitectura, los buenos diseños de jardines son también irrepetibles, porque detrás de la intervención de una mano experta siempre estarán presentes características únicas de topografía, flora, orientación, clima, etc.
La sensibilidad del buen diseñador rescatará siempre lo esencial del paisaje, de sus elementos, de la arquitectura que lo rodea y de las variaciones que irá teniendo la vegetación a lo largo de las distintas estaciones del año y a través del día.


El paisaje

· La gran variedad de paisajes existentes tanto de norte a sur como de este a oeste en nuestro país nos entrega un sinnúmero de elementos para trabajar: verticales u horizontales; altos, medianos o bajos...... la correcta fusión entre ellos, asociados por sus semejanzas o combinados adecuadamente por sus diferencias, será el punto de partida que permitirá enriquecer y lograr la armonía del paisaje.


· Las flores: son -en el jardín- como una alfombra de vivos colores. Bien ubicadas y adecuadamente combinadas pueden lucirse y hacer resaltar un buen diseño.

· Los arbustos: dan la escala al jardín y ayudan a marcar los ritmos de la naturaleza, a decorar, estructurar y amarrar situaciones. Cumplen la función del matorral en el paisaje natural.
Cuando alcanzan una cierta altura, se transforman en telón de fondo o en muros que delimitan espacios, enmarcan, dan intimidad y ayudan a crear "atmósfera".
Ovalados, piramidales, redondos o alargados, son verdaderas esculturas naturales.

· Los árboles: son el techo y la sombra del jardín. Grandes compañeros de los arbustos: un espacio que sólo tiene árboles, dará la impresión de estar descalzo.
De hojas caducas o perennes, si tienen flores o frutos en época invernal, agregarán interés al paisaje desnudo.

· Los caminos: son elementos que encauzan los recorridos y las vistas. Vea: Diseñando los caminos de su jardín


Fragancias

· El brillo o la textura opaca de unas hojas, la forma compacta o dispersa de un arbusto, o el despliegue tenue y vaporoso de un follaje, pueden llegar a entregar diferentes sensaciones: un aire de misterio, una sensación de amplitud o una sutil elegancia.

· Aproveche las distintas texturas y aprenda a trabajar con ellas.

· La floración y fragancia de algunas flores y arbustos, puede traer reminiscencias románticas; la austeridad y sobriedad de un seto bien podado, ser un llamado al orden y a la formalidad.

· Aleje de los caminos las especies con espinas, pero úselas en donde necesite controlar el paso y la seguridad.


Los colores

No intente llenar de colores sin sentido su jardín. Trabaje con ellos como lo haría un buen pintor frente a su cuadro: úselos para insinuar, sugerir o reforzar ideas o paisajes:

· Los amarillos producen efectos luminosos. Combinados con colores vivos dan sensación de alegría. Junto con los rojos rememoran las puestas de sol y los campos de nuestra región central.
· Los rojos y granates despiertan sentimientos pasionales cargados de fuerza.
· Los rosados contra un fondo de atardecer cordillerano lograrán una perfecta armonía de color.
· Los azules o violetas relajan los espacios. Combinados con blancos pueden evocar el mar.
· Grises y verdes, apagados o azulados, avivan la melancolía y el romanticismo.

Ponga los tonos cálidos (rojo, naranja, amarillo) más cerca del observador y los fríos (verdes, azules, morados) más lejos.
Ubique los ejemplares de flores y hojas grandes en los primeros planos, donde se puedan apreciar en detalle, y deje los de hojas y flores pequeñas para los fondos, donde lucirán mejor como una masa de color.
No cambie colores abruptamente, vaya produciendo una graduación suave y sutil.

Diseño del jardín

· Al planificar un jardín, empiece por estudiar cuidadosamente el entorno y conocer las características de los elementos que usará en su diseño. Decida cuáles vistas querrá resaltar y cuáles ocultar; una todo esto a una cierta dosis de audacia y tendrá los elementos necesarios para conseguir los resultados esperados.
· Prepare un plano con medidas reales, observe el recorrido del sol, mire el entorno y descubra como se distribuyen los distintos elementos naturales, tales como cerros, quebradas, piedras, agua, etc. Mírelo como si se tratara de un espacio puro y sáquele partido.
· Recorra la casa y marque en el plano los sectores que se ven desde el interior. Preocúpese de ubicar allí plantas de floración prolongada o de vistoso follaje, que conviertan el lugar en un escenario interesante todo el año.
· Escoja plantas para todas las estaciones, no sólo para primavera o verano.
· Cree puntos focales que atraigan la atención: le permitirán disimular defectos, equilibrar espacios, dar sensación de profundidad o amplitud y destacar ciertos detalles y zonas.

· Al escoger las especies, tenga presente el tamaño de su jardín, el lugar donde las ubicará y el nivel de mantención que tendrán. Hay especies que, si son mal manejadas, pueden llegar a desbordar el jardín, pero bien escogidas, pueden acentuar una fachada y valorizar el paisaje.
· No plante ejemplares aislados, ni escoja uno de cada especie. Forme grupos del mismo tipo, para que –de lejos- se aprecien los distintos planos y tonos de hojas y flores. Forme manchones, que se vayan hilvanando entre sí, alejando los planos de mayor altura.
· Considere la forma y colorido de las flores. Ubique los ejemplares de flores y hojas grandes en los primeros planos, donde se puedan apreciar en detalle, y deje los de hojas y flores pequeñas para los fondos, donde se lucirán mejor como un manchón de color.
· Separe las especies de acuerdo a sus necesidades de riego y de exposición al sol y agrupe las de requerimientos similares.
· Si quiere mimetizar el jardín con el paisaje, incluya una proporción importante de elementos propios del lugar, tales como árboles y arbustos nativos.
· Fíjese en el volumen que tendrán sus plantas una vez adultas, y plántelas a las distancias adecuadas, para no tener que ralear después.
· Instale los arbustos más altos y de hoja persistente en la periferia del jardín y los de follaje caduco y cambiante hacia el interior.
· En las cercanías de piscinas, terrazas o estares ponga plantas que no sufran el constante ataque de pestes ni boten normalmente semillas, hojas, palitos o líquidos pegajosos o aceitosos.

RECOMENDACIONES

Las líneas generales del jardín pueden acentuarse conociendo el lenguaje de las plantas.
No porque su jardín sea pequeño, no puede llegar a ser atractivo; todo está en saber combinar en correcta armonía sus distintos componentes.


PROYECTOS:

Plantar bulbos en su jardín
Sembrar un prado
Construir un sendero de troncos
Construir una terraza de madera
Instalar un riego automático
Realizar trasplantes en el jardín
Multiplicar plantas

SUGERENCIAS

Dibuje sus pisos con piedras
Saque partido a la pendiente de su jardín
Quitar rigidez a un camino de ladrillos
Agregue vida a los pisos del jardín
Bordes para los macizos de su jardín
Diseñe los caminos de su jardín

DISEÑOS DE JARDINES

Japonés (Minimalista)
Mexicano (Versatil)
Silvestre (Explosión de color,con cercos y fronteras naturales )
Frances (Aristócrata)
Inglés (Poético)
Musulman (Paradisiatico)
PLANTAS COLGANTES

A pesar de que existen multitud de variedades ideales para macetas colgantes, hay algunas que destacan por ser las más habituales debido a sus fáciles condiciones para desarrollarse.

Gitanilla
También es conocida como geranio de hiedra. Requiere ser podada después del invierno y no soporta el frío.

Culantrillo
Es un helecho rizomatoso con frondes de color verde claro. Necesita estar muy hidratada y es importante alejarla de las corrientes de aire.

Potos
Sus bonitas hojas en forma de corazón y de color verde con matices amarillos hacen de esta planta una de las más elegidas para los hogares. Necesita riegos copiosos pero espaciados. No es recomendable para lugares fríos.

Tradescantia
A esta planta se la conoce como Amor de hombre. Es un ejemplar de rápido crecimiento. Su riego debe ser moderado en verano y escaso en invierno.

Hiedra
Se trata de una trepadora perenne y de tallo leñoso. Es muy sensible al pulgón, por lo que requiere habituales fumigaciones con insecticida. La falta de luz hará que sus tallos sean débiles.

LAS PLANTAS

Para situar las plantas en tu jardín es primordial conocer cuáles son las condiciones ideales para situar las plantas. Para ello, es imprescindible que la parcela sea un lugar muy soleado, con buena tierra y protegido del viento.

Antes de plantar, se deben conocer las características del suelo. Así, dependiendo del tipo de plantas que crezcan en un terreno, se podrá indicar su calidad y naturaleza. Si, por ejemplo, en un jardín crecen rododendros y azaleas, la tierra es de carácter ácido. Cada planta necesita y muestra preferencia por un tipo distinto de suelo. También existe la posibilidad de que en un lugar se presenten más de un tipo de suelo. De esta forma, se puede aprovechar cada uno de los espacios y plantar diferentes variedades de flores. Para conocerlos, se debe hacer con anterioridad una prueba de suelo.

Qué cultivar y dónde

La mayor parte de las plantas se adaptan a todo tipo de suelo y toleran los terrenos fértiles, siempre que no sean ni muy húmedos ni muy secos durante un periodo de tiempo muy largo. Las plantas más frágiles son las que no soportan la cal.
La exposición al viento y las temperaturas dependen también de la situación del jardín.
Se debe tener en cuenta que estos factores influyen en el desarrollo las plantas, y las ráfagas de viento pueden dañarlas. Un buen truco, antes de comprarlas, es asomarse al jardín de los vecinos y tomar buena nota de lo que allí crece.

Orienta tu jardín


Según la orientación del jardín, las plantas recibirán la luz del sol durante más o menos tiempo. Lo ideal sería que las plantas estuvieran expuestas a los rayos solares la mayor cantidad de tiempo posible. Esta orientación tiene un inconveniente: sufrirá fuertes vientos aunque, generalmente, de naturaleza cálida.
La peor orientación resultaría la que dejase al jardín sin la incidencia directa de los rayos del astro rey, o si predomina la sombra durante la tarde. Esta orientación suele ir acompañada de vientos fuertes y cortantes.

JARDINES

Los japoneses consideran que el mundo es tal y como la imaginación lo crea. No se distingue de uno mismo, de los sueños y la locura. El universo está en constante cambio, en continuo proceso de creación y destrucción, de vida y muerte. Nada es estático, nada permanece y así como las nubes cambian de forma y las estrellas el firmamento, así se mueven las montañas y los valles, aunque demasiado despacio para que lo aprecie el ojo humano. Según una tradición milenaria, dos grandes fuerzas opuestas se revelan en este proceso constante, el yin y el yang , representantes de cada polo sexual. Cada elemento del paisaje pertenece a una y tiene, por tanto, un atributo sexual. El paisaje ideal es el producto del equilibrio de ambas

Unas complejísimas premisas filosóficas son la base del increible y sutil arte de la jardinería en Japón. Esta tradición se plasma en el sakuteiki, uno de los primeros manuales sobre jardinería escrito por Tachibana Toshituna (1028-1094). Se basa en el Feng Shui, arte universal de equilibrar y armonizar el flujo de energías naturales en el entorno para crear efectos beneficiosos en la vida de quien lo practica. De esta forma, si se disponían los objetos de una manera que no fuera la correcta, era un símbolo de mal presagio. El sintoísmo, por su parte, difundía la creencia de que el mundo está repleto de espíritus, y que estos habitan en las rocas, el agua o las plantas de tal forma que, para no desatar su cólera, se había de extremar el cuidado y las atenciones a estos elementos.

Elementos naturales

Estos jardines, despojados de toda suntuosidad, seducen por la sabia combinación de piedras, arbustos y arena, reflejando la sensibilidad de los japoneses y su amor a la naturaleza. El surco de agua que simula el recorrido de un río es altamente apreciado porque trae al jardín el sentimiento del valle, mientras que las rocas enterradas hasta más de la mitad de su volumen permiten lograr una mayor naturalidad de las montañas. Así, los jardines japoneses cumplen con la finalidad de servir como lugar de meditación donde el ser humano puede interpretar lo que presencia a su modo, concentrando la energía hacia el interior de su espíritu.

En el mundo occidental, se intenta copiar esta forma de crear y cuidar el jardín. Sin embargo, la mera preocupación por lo estético que parecen tener estas réplicas no se tiene en su origen: en Japón, se huye del adorno fácil, tiene su origen en las creencias religiosas y busca una armonía mágica con el entorno y los elementos naturales.

Las rocas son elementos con gran fuerza simbólica, por lo que la elección de la piedra ha de realizarse con sumo cuidado. Debe tener formas artísticas, aunque lo importante es saber aprovechar las ventajas naturales de la roca escogida usando, por ejemplo, las más planas en la confección de cascadas. En cuanto a la disposición de flores y plantas, no debe haber abundancia de canteros y motivos florales. La flor debe ser un toque de distinción, porque de lo contrario desviaría la atracción visual. Un jardín sobrio y visualmente panorámico es el secreto de la elegancia.

La importancia del agua


El agua es uno de los principales elementos en los jardines orientales, y debe dar la sensación de que brota de la vegetación. Los conocidos como 'sansui' eran unos jardines grandiosos que se podían recorrer en barca, surcando el agua del arroyo o de los lagos artificiales con islas . El estanque era el centro de atención, de forma que todo el diseño del jardín giraba a su alrededor y, aunque éste no se encontrase necesariamente en el medio, sí ocupaba un lugar privilegiado.

En los lagos, tiene suma importancia el lugar por donde penetra el agua, normalmente en forma de cascada, que debe ser un punto de interés donde se centre la atención. Además, no es conveniente que pueda verse totalmente desde ningún punto del jardín.

Las cascadas son otro de los elementos característicos de este tipo de jardines, ya que introducen el sonido y el movimiento en el diseño general, de forma complementaria a la del viento que mueve los árboles y el follaje.

Y, por supuesto, también relacionados con el agua, están los puentes, siendo el más característico el constituido por una única laja de piedra o sustituyéndola por un material más barato y menos noble como la madera. Las islas sirven también para crear otros focos visuales de interés.

También existen los jardines secos, que sustituyen el agua por la grava, marcando en ellas formas naturales, simulando arroyos, etc. Las piedras que sobresalen en grupos son, ni más ni menos, las islas donde reposan los elegidos en paz. Son las rocas las que cobran especial importancia y el concepto fundamental es el del equilibrio, equilibrio implícito, asimétrico de formas y esquemas, el equilibrio entre las formas y los colores, el agua y el follaje, entre lo vacío y lo lleno.




ENERO:
Florecen: achira, agapanto, amaryllis, begonia, dalia, gladiolo, hemerocallis, lilium, tigridia, watsonia, zephirantes, zantedeschia.

Plante: Saque los tallos florales secos de los lirios, arranque las matas muy viejas, divida los rizomas y replántelos en otro lugar, a pleno sol.

FEBRERO:
Florecen: achira, agapanto, azucenas, begonia, crocosmia, dalia, gladiolo, liatris, polianthes, zephirantes.

Plante: A fines de mes, plante juncos, siempre que el lugar destinado a ellos no esté ocupado con flores de verano o que, por razones de rotación, necesite que florezcan a mediados de primavera. A partir de la última semana de febrero, puede empezar a plantar: fresias, sparaxis, violetas de persia, lirios de invierno, crocus, scilla, leucojum (lágrimas de la virgen), gloria de las nieves, chionodoxa, muscari, acónito de invierno.

MARZO:
Florecen: achira, begonia, crocosmia, dalia, gladiolo, polianthes.

Plante: Lágrimas de la virgen, muscari, fresia. A fines de mes o, después de una lluvia, plante narcisos, jacintos, anémonas.



ABRIL Y MAYO:
Florecen: begonia, crocosmia, dalia, gladiolo, nerine.

Plante: Se pueden plantar los bulbos que requieran de más frío: narcisos, jacintos, muscaris, iris holándica, ranúnculos, scillas, tulipanes. Aún hay tiempo para seguir plantando fresias, sparaxis, ixias.
Hasta mediados de junio se pueden plantar los bulbos, siempre que no estén muy brotados.

JULIO Y AGOSTO:
Florecen: anémona, fresia, jacinto, leucojum, narcisos, scilla, tritonia, tulipán.

Plante: En agosto se puede iniciar la preparación del terreno para la plantación de bulbos de primavera- verano: dalias, gladiolos, muguet, agapanto, muscari, amaryllis, hemerocallis, lilium, tritonia, crocosnia, trigidia, gloriosa, achiras y calas. Si los bulbos de dalia intentan brotar, se pueden subdividir y plantar en el lugar definitivo. En caso de heladas, proteja los brotes nuevos con paja, pasto seco o improvisados paraguas de cartulina.






















SEPTIEMBRE:
Florecen: anémona, iris holandica, fresia, ixia, leucojum, lirio, narcisos, sparaxis, scilla, tritonia, tulipán. Los lotos o nenúfares comienzan a brotar.

Plante: plantar "papas" de achira, dalias, begonia tuberosa, amaryllis, calas. Las begonias se vuelven a regar para que reinicien su ciclo (si es que no se sacaron del suelo). Se protegen bajo un vidrio hasta que aparecen sus hojas.

OCTUBRE:
Florecen: amaryllis, chlidanthus, iris holándica, lilium, lirio, ornithogalum, zantedeschia.
Hemerocallis, gladiolos, azucenas, achiras, dalias, zephyrantes, están en pleno desarrollo vegetativo.

Plante: ponga los maceteros con begonia tuberosa en lugares tibios, sin que les llegue el sol en forma directa, para que se apuren en crecer.

NOVIEMBRE:
Florecen: amaryllis, chlidanthus, gladiolo, lilium, lirio, ornithogalum, zantedeschia.

DICIEMBRE:
Florecen: agapanto, amaryllis, begonia, galtonia, gladiolo, hemerocallys, liatris, lilium, tigridia, watsonia.


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Enero en el jardín


Enero es un mes que nos ofrece la oportunidad de acercarnos al jardín. Aunque no son muchos los cuidados que demanda, nos permite admirarlo y disfrutarlo a diario.
En esta época, rara es la planta que no crece con fuerza, pero ¡cuidado!: también lo hacen las malezas.


Los destacados del mes
· Aunque algunas plantas pueden florecer antes y otras después, en esta época están en flor: la clavelina japonesa, coreopsis, tagetes, paquerettes, lobelia, petunias, penstemón, rudbeckia, gaillardía, godetias, gazania, perritos, lino, linaria, salvia común, piretro, lobularia, verbena, begonia tuberosa, achillea, achira, agathea.
· Entre los cubresuelos: ageratum, coleus, aster. Excelente cubresuelos de bulbo es el zephyranthes, de origen africano, resistente al calor y la sequía. Florece en forma abundante a pleno sol. Hay especies de floración primaveral y otras de verano.
· Puede plantar: crespón, calicanto floridus, hipérico arbustivo, fosforito, leonitis leonorus, escallonia rubra, laurel de flor, budleja davidii.


Labores de temporada
· Rellene con plantas de temporada los huecos que puedan existir en los macizos del jardín y termine de plantar en maceteros las variedades delicadas de temporada. Riéguelas con una solución de abono líquido.
· Transplante crisantemos y dalias cultivadas a partir de esquejes y apóyelas individualmente con alguna estaca robusta para guiarlas.
· Guíe las trepadoras sobre muros, tutores o enrejados. Afirme también las vivaces de porte erguido.
· Realice acodos en la base de los tallos de variedades de crecimiento bajo de retamos, azaleas caducifolias, magnolias y otras plantas arbustivas. Cuide de mantener siempre húmedo el suelo.
· Mantenga mullido el suelo de las rosas para hacer un buen control de las malezas anuales.


Riego
· Es la actividad que debe concentrar nuestra atención en esta época. Aumente la frecuencia del riego en forma paulatina, a medida que aumenta la temperatura.
· Riegue a diario, muy temprano por la mañana (no después de las 9:00 AM) o –idealmente- muy tarde en la noche, cuidando –si corresponde- no mojar flores y follajes.
· No descuide sus maceteros, especialmente si están al sol, pues en esta época pierden agua con rapidez.
· Programe su riego automático de acuerdo a las especies y a su ubicación:
-La ceratostigma plumbaginoides (llamada también plumbago rastrero), vivaz planta de flores azules, si no recibe riego diario deja de florecer y entra en receso vegetativo (sus hojas se ponen rojizas y caen).
-La inula también entra en receso vegetativo en esta época hasta que caiga la primera lluvia.
-Los ejemplares adultos de sauce, liquidámbar, lingue, patagua, requieren un mínimo de 30 litros de agua semanal, mientras que fucsias, hortensias y "arbusto de la perlita" necesitan entre 15 y 17 litros.
-Si quiere que la Oxalis adenophilla de flores rosadas y blancas mantenga sus hojas, riéguela suficientemente. Sin riego desaparece el oxalis de papa, que es un verdadero cubresuelos.
· En general, los árboles necesitan un riego profundo al menos una vez por semana; ponga especial cuidado con pimientos, grevilleas y espinos si están sobre el pasto, pues son de secano y se enferman si reciben exceso de agua.
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Cesped

· En esta época el cesped crece con fuerza: córtelo una a dos veces por semana.
· Si el tiempo es muy seco, déjelo algo más alto que lo habitual, así resistirá mejor la sequía.
· Si su cortadora no corta bien, afile las cuchillas o lleve a reparar.
· Programe el riego automático para que actúe sobre el pasto alrededor de 15 minutos diarios (con un caudal normal de agua), de manera que la humedad penetre de 8 a 15 cm. cada vez. Es preferible un riego profundo -aunque sea día por medio- que uno superficial, a diario.
· Puede reforzar el pasto aplicando salitre al atardecer y después de un corte. Termine con un riego profundo.
· Desmalece y controle las malas hierbas.

Podas
Las podas de este mes son simples, y son los árboles los requieren más atención.
Aunque no hace falta podar las plantas arbustivas todos los años, una buena poda de renovación estimula la formación de renuevos basales y evita que la planta crezca alta pero desnuda y abierta en su base.

· Elimine ramas secas y quebradas de árboles y arbustos y despunte las más largas.
· Corte los chupones, hijuelos y brotes laterales de los arbustos variegados e injertados y también los que surjan del tronco central de los árboles.
· Los chupones de los rosales injertados se reconocen por un crecimiento vertical muy rápido, porque vienen desde la base de la planta emergiendo en conjunto y en competencia con el tronco principal; por sus espinas que son de otro tipo y por el color del follaje. Sus hojas y folíolos son muy distintos de la variedad en cultivo (casi siempre presenta más folíolos).
· Limpie y despunte los arbustos que hayan perdido su forma al crecer, por ejemplo: la abelia. También pode -justo tras su floración- los que hayan dado flores, como el ceanoto, kerria, berberis darwinii, escallonia.
· Despunte en forma periódica los extremos de los tallos de los coleus para estimular un crecimiento tupido y elimine sus flores tan pronto aparezcan.
· Para estimular el crecimiento de nuevas ramas, despunte los extremos de los vástagos principales de los crisantemos de floración temprana.
· Pode drásticamente los ejemplares grandes de clemátides montana para estimular el crecimiento de nuevos brotes.
· Baje la altura de la Salvia coccinea y corte muy abajo la Salvia verticillata para poder apreciar sus flores rosadas (si no se poda, puede llegar a los 2 m. de altura).
· Por ningún motivo deje florecer las hiedras: recorte con frecuencia.
· Pode la Spiraea thunbergii (o "lluvia de plata"), despuntando las ramas muy largas y eliminando las más viejas.
· Como la floración del verano es efímera y de mala calidad, cuide la energía de sus rosas para la floración de otoño que es excelente; para ello, corte a diario las flores marchitas, antes de que se transformen en frutos, pues el gasto energético es muy grande.
· Para alargar la floración, saque las flores marchitas de sus plantas, al menos una vez a la semana.
· Si detecta tumores provocados por Agrobacterium tumefasciens, elimínelos con un formón bien afilado y quémelos para no propagar esta grave enfermedad, que puede provocar la muerte del árbol. Pinte la herida con Gallex.
NOTA:
Los tumores pueden ser difíciles de eliminar (como en el caso de los pimientos, magnolia grandiflora, peumos) pues forman una resina alrededor de la herida que impide la acción del Galex y empiezan a salir rebrotes.
En árboles viejos, los tumores pueden ser muy grandes y duros, imposibles de cortar incluso con motosierra.

Control de pestes
· Cuide la aparición de hongos (oidio, roya, botritis, etc.), tanto en pasto como arbustos. En el pasto se los distingue como manchas circulares de color café.
Vea: Enfermedades del jardín: aprenda a reconocerlas y Enfermedades del jardín: cómo combatirlas.
· Muy común puede seguir siendo la fumagina, que forma una capa negra y pegajosa detrás de las hojas y tallos. Siempre aparece donde hay pulgones y conchuelas.
· Pulgones, mosquita blanca, conchuela, chanchito blanco y otros masticadores son comunes en esta época y pueden llegar a transformarse en invasores. Elimínelos.
DATO
Plante ruda o artemisa entre medio de las plantas más sensibles al ataque de pulgones. Los controlará en forma natural.
Vea: La naturaleza al servicio de sus plantas.
· En plantas con brotes tiernos, ataque los pulgones con Metasystox, Cidial o Nuvacrón (el Dimetoato puede ser insuficiente).
· Controle también pulgones y oidio en rosas y arbustos.
· Si han sido atacados por oidio, ajuste el riego para que no moje las hojas (puede instalar microaspersores y goteros compensados) y mantenga limpio el suelo de hojas y flores caídas pues reinfectan la planta. Trátelo con azufre magnético diluido en agua y asperjado.
· En este mes de temperaturas altas y sequedad, el ataque de arañitas es muy notorio, especialmente el de la arañita roja. Controle con productos químicos cada 15 días.
· Elimine la arañita de los tagetes, el oidio del penstemón, la roya de los perritos y el fusarium de las petunias (las mata rápidamente).
· Combata caracoles, babosas y gusanos de suelo, que atacan severamente algunos cubresuelos como las ajugas, tussilago y oreja de cordero. Para controlarlos, eche -al voleo- gránulos de Furadán G y -al caer la noche- esparza pallets de Prolimax u otro helixida.
· Examine la base de las ramas quebradas de árboles y arbustos, especialmente en abedules, quercus phellos, roble americano, arrayán palo colorado y hayas, para detectar los signos típicos que indican la presencia del gusano sierra; estos son: aparición de aserrín diariamente en el suelo y hoyitos en diferentes partes de troncos y ramas.
· Si algún ejemplar valioso ha sido atacado por gusano sierra (crataegus, mirtos adultos y viejos, cotoneaster, arrayanes), inyécteles Furadán 4F (en dosis de 1 cc. por 4 cc. de agua) y -en el suelo recién mullido- incorpore Furadán G.

Fertilización y tratamientos especiales
· El cabello de ángel es también propio de esta época. Esta plaga se propaga rápidamente y mata las plantas. Su aspecto es el de fideos enroscados en los tallos y hojas. Sáquelo a mano en cuanto aparezca y no tema podar la planta si lo estima necesario. No debe quedar ningún resto, pues vuelve a reproducirse.
· A modo de prevención contra diversas enfermedades, pulverice el follaje de la la Spiraea thunbergii con Bravo 720. También mulla el suelo y aplique Fosfato Diamónico para aumentar su floración de invierno y conseguir un follaje más verde.
· Como los abonos nitrogenados (salitre, urea) que promueven crecimiento foliar requieren usar mayor cantidad de agua, úselos ;en esta época- sólo cuando la planta muestre amarillamiento de las hojas y cero crecimiento.
· Si quiere bajar la intensidad transpiratoria de sus plantas, puede pulverizar una resina natural sobre las hojas, como Nu Film (50 cc. en 100 litros de agua).
· En sectores ventosos aumenta la transpiración de las plantas; protéjalas con cortinas cortaviento, hechas con varias hileras de casuarina que consume muy poca cantidad de agua y tolera suelos con algún grado de salinidad.
· En esta época algunas especies de árboles requieren de fertilización.
· En árboles de flor (Magnolia soulangeana, eucalipto de flor roja, pata de vaca, palo borracho, jacarandá, paulonia, crespón, ciruelo de flor, durazno de flor, tuliopero, árbol de Judea, vilca), haga una última aplicación de Fosfato Diamónico, considerando una dosis de 20 grs. por m2 de copa. Cave pequeños hoyos bajo la copa, distribuya en ellos el fertilizante y cubra con un poco de tierra.
· En especies de hoja (plátano oriental, quercus, zelkova, olmo, palmeras, liquidámbar, acer, celtis), riegue generosamente la base y aplique salitre potásico en los ejemplares poco desarrollados.
· Ponga un poco de Fosfato Diamónico en las rosas muy productoras de flores. Si el suelo es pobre en materia orgánica, aplique una mezcla de partes iguales de fosfato y Germinal.
· En rododendros, aplique Fosfato Diamónico para estimular su floración.
· Aplique al suelo de la Aucuba japónica algún fertilizante nitrogenado -como la urea- y luego cúbralo con tierra. Nunca lo deje sin cubrir.
· Pulverice aminoácidos sobre el cuerpo de los cactus (no aplique al suelo) para estimular la floración. Empiece en septiembre, aplicando cada 21 días y termine en febrero.
IMPORTANTE
No desinfecte ni fertilice en horas de calor.
Hágalo en días sin viento y sin la presencia de otras personas o animales.
Use vestuario y elementos de seguridad.
Mantenga los productos químicos fuera del alcance de los niños.
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Aproveche ahora...
· Haga almácigos de cinerarias para que den flores en junio, julio y agosto.
· Haga almácigos escalonados de violas, para que florezcan en noviembre, diciembre y enero.
· Separe las champas de lino, florecen en septiembre y octubre.
· Recoja papiros, espigas y grandes paquetes de lavanda, amárrelos y cuélguelos con las flores hacia abajo en algún lugar fresco. Podrá usarlos en arreglos futuros.
· No se preocupe si las espigas están de color café, más adelante las puede teñir.
· Si va a la costa, aproveche también de recoger arena, piedrecitas y conchitas para sus arreglos.
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